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Los bulos en redes sociales: el último, los minions nazis

Los bulos en redes sociales: el último, los minions nazis

Las redes sociales son unos lugares alucinantes en el que todos, o casi todos, nos relacionamos, y muchos lo hacen cada día. Pero al mismo tiempo, son lugares donde nacen rumores infundados, de lo más extraños, que aprovechando la difusión que permiten las redes sociales se vuelven virales en poco tiempo y acaban siendo tomados en serio por mucha gente.

Pero no dejan de ser historias que o no tienen ningún fundamento, o carecen de pruebas, o simplemente nadie se toma la molestia de comprobar su veracidad y al leerlas, o llamarnos la atención, se toman como ciertas y se comparten. De unas personas pasan a otras, y de estas a otras más, como la bola de nieve que se termina convirtiendo en una avalancha. Y cuando se publica el desmentido, no adquieren la misma notoriedad y terminan convirtiéndose en otra leyenda urbana que todo el mundo afirma que es cierta pero nadie “la ha visto realmente”.

El ultimo ejemplo de esto es lo que ha sucedido en los últimos días a los minions, esos muñequitos amarillos tan simpáticos que están de promoción de su nueva película. Y es que, según el bulo que empezó a correr como la pólvora en Facebook, su origen estaba directamente relacionado con los nazis. Vale que estos personajes hayan estado en todas partes en la últimas semanas, y que su primera aparición en la pantalla fuera como ayudantes de un “villano” como Gru, pero… ¿es suficiente para elevarlos a semejante nivel de maldad?

En el post original, que fue compartido el pasado Domingo día 19 de Julio y fue editado unas horas más tarde, se aseguraba que “minion” era una palabra alemana cuyo significado es “esbirro” y que se utilizaba por los nazis para referirse a los niños judíos.

Por si esto no era suficiente, en la publicación original se adjuntaba una fotografía de varios buzos en un barco cuyo parecido puede recordar mucho a estos personajes de animación, dando a entender que se trataba de dichos niños judíos y agregando que “como no sabían hablar alemán, su habla resultaba hilarante para los alemanes”. La fotografía en cuestión era esta:

RoyalNavySubmarineMuseumFoto

 

La publicación provocó un gran revuelo y levantó mucha polémica en todo el mundo. Los medios chilenos apuntaron al usuario de Facebook Luciano González como el origen de este bulo, dado que su publicación ha sido compartida ya más de 40.000 veces. Según el propio usuario comentó, sabía perfectamente que se trataba de una leyenda urbana y decidió publicarla como “experimento” para demostrar hasta qué punto la gente puede llegar a creer cualquier cosa que lean en una red social. Sin embargo, una justificación que publicó posteriormente no tuvo el mismo éxito que su post original, ya que sólo fue compartida hasta este momento unas unas 40 veces:

PostRectificacion

 

Lo cierto es que ni el nombre minion tiene ese origen que se mencionaba, ni la fotografía tenía nada que ver con la “historia”. Puede que dicha palabra pueda traducirse, según el diccionario Cambridge, al español como “esclavo”. Pero el nombre de estos simpáticos personajes amarillos proviene realmente de la palabra francesa mignon, que puede traducirse como “cuco”, “mono” o “lindo”.

En cuanto a la fotografía utilizada para “darle más veracidad”, la imagen original fue tomada en 1908 y pertenece al Royal Navy Submarine Museum de Reino Unido, y en ella se ven a unos buzos realizando maniobras de rescate con un traje que, según un texto de la iniciativa Retronaut de National Geographic donde aparece la misma fotografía, es un “aparato de escape submarino”:

 

Retronaut

Pero pese a todas las pruebas que desmienten la historia, ya era demasiado tarde. Se viralizó de tal manera y se compartió tanto que terminó  adquiriendo una enorme notoriedad en todo el mundo.,Incluso los medios les dedicaron su espacio pero, claro está, haciendo la labor de investigación que los usuarios no hicieron al principio y dejando claro que se trataba de un bulo.

A pesar de ello, queda demostrado una vez más que los usuarios de redes sociales tienen tal predisposición a creer, que resulta muy sencillo que cualquiera pueda publicar una noticia falsa y en poco tiempo se extienda de tal manera que pueda incluso causar daño a alguien.

Un claro ejemplo es el cantante español Melendi, cuyo “fallecimiento” ha sido publicado en las redes sociales tantas veces que ya simplemente afirma, como hizo en una entrevista, que “después de tantos rumores, mis padres se han hecho a la idea, como yo, de que cada día voy a morir de algo y no se preocupan tanto”.

Pero las primeras veces fueron duras, recibiendo llamadas de madrugada de conocidos que les contaban que su hijo había muerto en un accidente de tráfico, y la espera hasta poder contactar con él y comprobar que se encontraba bien resultaba interminable y muy dura. Un ejemplo del daño que pueden llegar a hacer los rumores difundidos a través de las redes sociales.

Así que no debemos olvidar que, aunque las redes sociales sí pueden ser una muy buena fuente de información, al mismo tiempo pueden ser una fuente de un gran número de engaños. Y hay que ser escéptico en los casos en los que por desconocimiento (como el origen del nombre “minion” y la fotografía que acompañaba a la noticia) o porque las pruebas aportadas no sean claras, no se pueda afirmar que dicha información es cierta.

 

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