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Regalos emocionales

Regalos emocionales

regalos emocionales

En la vida, la etapa de la infancia nos marca de por vida. Si te detienes un momento, te darás cuenta que eres un vivo ejemplo de ello, y sobre todo de tus padres y te encontrarás haciendo acciones que ellos hacían o hasta diciendo sus mismas frases.

Hacer esta introspección puede ser muy positivo porque nos da a ver cuánto valor tenemos pero también puede ocurrir lo contrario, puede ser un detonante para lastimar nuestra autoestima, por ello es esencial observar de cerca la forma en que nos relacionamos con los hijos.

Da más regalos emocionales que materiales

Muchos padres para recompensar su ausencia y por tener un bienestar económico llenan a sus hijos de cosas materiales, con la falsa creencia de que mientras más del dan, más felices los hacen. Muchos llegaban al punto de malcriarlos dándole todo lo que pedían e incluso más.

Esto se vuelve un círculo vicioso que conlleva cosas materiales pero las emocionales brillan por su ausencia. Los padres pasan menos tiempo con sus hijos, por el trabajo, por situaciones externas o porque simplemente no saben compartir con sus hijos y prefieren que un regalo ocupe su lugar.

Los mejores regalos emocionales que puedes hacerle a tu hijo

Amor: Este es el principal pilar, los niño sufren mucho el rechazo, ya que ven a sus padres como lo más importante en sus vidas y si ellos no les aceptan, sentirán que ya más nadie en el mundo podrá hacerlo.

Lamentablemente hay padres que creen que es mejor no demostrar emociones ya que con son una señal de debilidad. Sin tomar en cuenta que en esa edad, el desapego de un padre con su hijo puede dejar huellas que estarán en el para toda la vida, creando a una persona insegura y dependiente. Por el contrario si el pequeño crece sintiendo amor, su autoestima de desarrollará de manera sana y se sentirá siempre a gusto consigo mismo y con los demás.

Abrázale mucho, dile constantemente cuanto le quieres, dale mimos y palabras de aliento, sobre todo dile lo orgulloso que estás de él.

Tiempo: Cuando hablamos de tiempo, no es que estés en la misma habitación con él, pero clavado al móvil, deja todo lo que estás haciendo a un lado y juega con él, ayúdale con los deberes, llévale al parque, a tu trabajo si fuese posible, a un día de tienda, a un día de spa, a la peluquería, a jugar baseball, a jugar futbol, el detalle es compartir tiempo con él, solo con él y nadie más. Pero también salgan en familia, que el niño se sienta parte de un núcleo y que vea y sienta que ese conjunto de personas se quieren, se respetan, se dan consejos pero sobre todo se aman.

Acéptale tal cual es: Cuando amas a alguien lo aceptas incondicionalmente. Nadie nace sabiendo y a ser padres se aprende con el día a día, con errores, equivocándose y luego haciendo cosas para resarcir los errores. Los niños también los cometen, y mucho más que un adulto porque apenas están empezado a vivir y a conocer si entorno, no esperes que el niño actúa tal cual como quieras, y aunque sea tu hijo no actuara como tú, por lo que debes de aceptarlo como es, amarle así y enseñarle, pero no obligarle cuales son los mejores pasos que puede dar en su vida para que viva feliz, pero solo enseñarle, no obligarle.

Y si ha hecho algo mal, repróchale con cariño lo que ha hecho mal, no a él, corrige el error, muéstrale la mejor opción y transmítele seguridad y confianza.

Limites seguros: Para un correcto crecimiento, los niños necesitan que se les tracen límites. Con el objetivo de guiar su conducta, y hacerles sentir confiados. Al ir creciendo su alrededor es nuevo, tomándolo como desconcertante, y más si tienen que tomar decisiones para las cuales no tienen aún la suficiente madurez. Los limites le serán trazados para darles la oportunidad de saber qué hacer en X situaciones, podrán actuar con confianza y experimentar por si mismos protección.

Consistencia: Es quizás uno de los peores daños que puede hacerle un padre a un hijo, no ser constante en sus decisiones, no puedes decirle una cosa hoy y la otra mañana. Esto le llevará a sentirse confundido y a actuar a su modo, irrespetando tus decisiones porque al final terminarás cambiándolas. Con esto no le trasmites confianza, debe de aprender la importancia de mantener firma una decisión. Apórtale seguridad y fomenta su seguridad propia.

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