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Conocer la intuición

Conocer la intuición

¿A quién no le ha pasado alguna vez que ha estado a punto de ir por un camino diferente, pero decidió no hacerlo, y se encontró con algo desagradable durante el trayecto? Puede ser un accidente, un atraco… cualquier cosa. Y en el momento que ocurre nos quedamos pensando “sabía que tenía que haber ido por otro lado!”.

Esa es la intuición, avisándonos. Pero como no siempre la escuchamos, lo dejamos pasar y nos encontramos con la situación desagradable.

Reconocer la intuición puede ser algo de gran ayuda a la hora de tomar buenas decisiones, sin la carga emocional que generalmente acarrean nuestras acciones y sintiéndonos libres de prejuicios. Pero no es fácil aprender a reconocerla, principalmente porque se trata de algo que no practicamos. A menudo confundimos la intuición con otro tipo de habilidades que poseemos los humanos, lo que hace que no la utilicemos de manera efectiva en nuestras decisiones diarias.

Nos hemos preparado para vivir de acuerdo con la lógica mental, algo que es importante para todas las personas. Pero existe una sabiduría que va más allá, libre de prejuicios y a la que cualquiera puede acceder si quiere hacerlo. Pero como reconocer algo que no se ha conocido es difícil, vamos a empezar viendo qué NO es la intuición.

  • La intuición no es mental. Viene de otra parte de la existencia.
  • No es el cuerpo hablándonos, aunque se puede manifestar a través de él.
  • No es la voz de nuestro corazón, ni la emoción que sentimos al percibir una situación.

La intuición es ese “chispazo” que aparece en nuestra cabeza cuanto hay que tomar una decisión. Más que tener conocimiento, es tener una certeza que va más allá de la lógica mental. Y saber reconocer ese chispazo es cosa de practicar, porque sucede durante unas milésimas de segundo antes de que nuestra mente empiece a trabajar y comience el proceso del pensamiento lógico al que todos estamos acostumbrados.

Por eso, para acceder a la intuición tenemos que saber cómo silenciar la mente o, al menos, controlarla, así como ser conscientes de nuestro cuerpo y nuestras emociones para poder usarla. La intuición es una sabiduría que se encuentra fuera del tiempo y el espacio en que vivimos, es un contacto con nuestra esencia y con la posibilidad de actuar desde ahí sin ser impulsivos.

Para finalizar, la intuición funciona de manera diferente en personas diferentes, por lo que cada uno tiene que aprender a reconocer de qué forma siente ese “chispazo”.

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