Primera sesión GRATIS. Resto 35 €. Estudiantes 30 €. 91 113 83 18 | mostolespsicologo@gmail.com

Qué hacer cuando alguien sufre una crisis de ansiedad

Qué hacer cuando alguien sufre una crisis de ansiedad

Según estimaciones, el 5% o 6% de las personas sufrirá una crisis de ansiedad a lo largo de su vida. De acuerdo con la Guía Clínica de Atención Primaria en la Red, estas crisis ocurren con el doble de frecuencia en mujeres que en hombres, y la franja de edad más habitual es entre el final de la adolescencia y el comienzo de la adultez (personas con menos de 35 años).

Las crisis de ansiedad pueden surgir en cualquier momento, repentinamente, incluso mientras estamos durmiendo. Debido a este trastorno, el sujeto se preocupa constantemente sobre cuándo y donde se presentará el próximo ataque, lo que provoca una ansiedad anticipatoria. Esto les hace comenzar a evitar lugares y situaciones en los cuales han padecido el ataque, y en los cuales han sentido miedo. Esto afecta enormemente a su calidad de vida, y la condiciona.

Aunque el origen de estas crisis no se conoce con exactitud, la hipótesis es que la causa más probable es la combinación de la genética, estresores psicosociales y modificaciones en el metabolismo y/o los circuitos neuronales.

Consejos para enfrentarse al ataque de ansiedad
Los ataques de ansiedad hacen que la víctima sienta un intenso malestar, además de taquicardia, hormigueo o rigidez en brazos y piernas, dolor torácico y/o abdominal, excesiva sudoración o sensación de ahogo.

Cuando se sufre un ataque de ansiedad, lo que recomiendan los especialistas es:

  1. Mantenerse en calma: Ayudaremos mejor a la persona si estamos tranquilos. Hay que conseguir que la víctima se relaje.
  2. Tratar de relajar a la persona a través de respiraciones repetidas, profundas y lentas, inspirando por la nariz y espirando por la boca. Si respira agitadamente, podemos cubrir la boca y la nariz con una bolsa como si fuera una mascarilla, e insistir en que se realice ese tipo de respiración
  3. Tratar de tranquilizar al sujeto explicando que siguiendo las instrucciones que le hemos dado controlará la situación. No debemos emitir ningún juicio acerca de la causa que ha provocado el ataque. Y tampoco tenemos que decirle que no pasa nada. Esto podría provocar que la víctima sienta que no la tomamos en serio y su ansiedad podría aumentar.
  4. Hablar al sujeto despacio, en tono bajo y con calma para para que descienda su nerviosismo.
  5. Tratar de averiguar lo que ha ocurrido y, si es necesario llamar a Urgencias.

Leave a comment

Your email address will not be published.