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La Distimia o depresión persistente

La Distimia o depresión persistente

La Distimia es un trastorno de tipo depresivo que, además, suele ser crónico, y tiene unos síntomas similares a los de la depresión pero más leves, lo que hace que sea más difícil de identificar. Este trastorno provoca un estado de ánimo bajo caracterizado por la tristeza y la melancolía, que impide que el sujeto afectado pueda disfrutar de la vida y de sus cosas positivas.

La duración de la Distimia es larga, llegando a prolongarse durante años (un mínimo de dos), con síntomas que varían y que, de no ser tratada a tiempo, puede provocar depresiones clínicas más graves.

Hay muchos factores que pueden provocar el desarrollo de este trastorno, cuyo origen suele ser causados por una personalidad perfeccionista y autoexigente, estrés o traumas sufridos durante la infancia y la adolescencia, ya que su inicio suele darse a edades tempranas.

Cuáles son sus síntomas
El principal síntoma de la Distimia es el comentado anteriormente, un bajo estado de ánimo persistente con tristeza y melancolía que debe darse durante un periodo mínimo de dos años casi diariamente. Este síntoma suele venir acompañado de otros trastornos adicionales como problemas cognitivos que impiden concentrarse y recordar cosas, así como tener dificultad para tomar decisiones, y trastornos de la alimentación y el sueño, de manera que se padece insomnio o se duerme en exceso, y se pierde el apetito o se come demasiado.

A nivel físico, otros síntomas son la sensación de cansancio y fatiga constante y de falta de energía, y también pueden surgir dolores de cabeza.

Todo esto afecta muy negativamente a la vida de la persona con Distimia, ya que sienten un gran malestar y no disfrutan de las cosas (incluso aquellas que les gustan), además de tener dificultades en sus relaciones sociales y su rendimiento en los estudios o el trabajo.

Cómo se trata la Distimia
Los tratamientos utilizados para la Distimia han resultado tener una gran efectividad. Por un lado se encuentra el tratamiento farmacológico, bajo supervisión médica, destinado a corregir el déficit de serotonina y que sirve de apoyo a la psicoterapia, que utiliza el psicoanálisis y las terapias cognitivo-conductuales para tratar los siguientes aspectos:

  • El estado de ánimo, desarrollando la capacidad de regularlo.
  • La activación conductual con el fin de solucionar el deterioro que la Distemia provoca a la hora de disfrutar de las actividades.
  • El aumento de las habilidades sociales para recuperar la vida social y dejar de lado la tendencia al aislamiento.
  • Controlar el estrés mejorando la capacidad de gestionar los momentos estresantes de la vida diaria.
  • Tomar decisiones y resolver problemas, desarrollando la capacidad para poder llevarlo a cabo.

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