Primera sesión GRATIS. Resto 35 €. Estudiantes 30 €. 91 013 69 30 / 665 935 794 | mostolespsicologo@gmail.com

Cómo romper con la pareja

Cómo romper con la pareja

En las relaciones, casi siempre existen momentos que son cruciales, y en función de cómo sean superados tendremos una situación superada, o un problema aún pendiente. Y uno de estos momentos es la ruptura, especialmente la que uno mismo decide, de manera unilateral, y que siempre debería hacerse de una manera correcta.

Es obvio que, por mucho que se rompa con la pareja de la manera correcta, el dolor no va a ser maquillado o suavizado. Pero es muy importante que esta etapa quede adecuadamente cerrada para que tanto como la persona que rompe la relación como la persona a la que se deja puedan seguir adelante o empezar de nuevo, además de poder facilitarle al otro el proceso de duelo por el que va a pasar tras esta pérdida.

Cuando se rompe una relación no hay que hacerlo a través de correos electrónicos, mensajes de Whatsapp, comunicaciones en una red social u otras formas similares, sino como un adulto y con madurez, honestidad y sinceridad. Lo contrario significa que el asunto no queda zanjado y no permiten a la otra persona poder pasar por los procesos que necesita para superarlo y poder tener una nueva relación con el paso del tiempo. Además, no hay que olvidar que el momento perfecto para romper una relación es algo que no existe, y dejar que pase el tiempo esperando que ese momento llegue es alargar una situación que va a deteriorar la relación de tal manera que acabará desplomándose.

Hay relaciones que han durado toda una vida por la falta de valor para romper a tiempo, y han hecho infelices a las dos partes. Por tanto, se debe tener valor y fuerza para dar el paso de una manera madura.

Son muchos los motivos que pueden provocar el final de una relación. El final del amor, las infidelidades, la incompatibilidad de caracteres… Pero sea por la razón que sea, se debe romper cara a cara y con el tono y la actitud adecuados. No se debe ser demasiado duro ni mostrar resentimiento, pero tampoco demasiado dulce y meloso. Y siempre de manera amistosa, evitando empezar una discusión en ese momento independientemente de que el otro pueda mostrarse demasiado nervioso o nos hable con un tono de voz duro. Hay que mantener la calma, así como transmitir calma a la otra parte.

Pero tampoco se trata de eternizar el asunto, sino darle la duración necesaria para transmitir lo que queremos y lo que sentimos, sin excedernos al tratar de suavizarlo ni darle vueltas al asunto. De lo contrario, pueden surgir los malentendidos y las falsas esperanzas de una posible reconciliación en la otra persona.

Hay que tener claro que la relación debe terminar definitivamente, pues así la otra persona podrá superar el trance con más rapidez y podrá empezar una nueva vida.

Leave a comment

Your email address will not be published.