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Los efectos psicológicos de las fiestas de Navidad

Los efectos psicológicos de las fiestas de Navidad

La Navidad es vista tradicionalmente como unos días festivos que todos esperamos durante el resto del año. Son unas festividades que relacionamos con reuniones familiares, emociones positivas y sensación de alegría y felicidad, propiciando que sean días de eventos agradables y sensaciones alegres.

Pero existen muchas otras personas para las que la Navidad es una época en la que los conflictos reprimidos y emociones negativas están a flor de piel, como son la nostalgia al recordar a las personas que ya no están o que hemos perdido. Eso hace que sea muy difícil contener la impotencia y la nostalgia, y las sensaciones de alegría, excitación y emoción no surgen con tanta facilidad.

En la actualidad la Navidad está muy idealizada, de manera que casi es una obligación verla como días llenos de actos de generosidad, alegría y actos de reconciliación. Pero eso hace que sea más fácil sentir frustración cuando se espera demasiado de las personas que nos rodean o cuando no responden a lo que esperábamos de ellos.

Así mismo, el acto de recibir un regalo o regalar hace que en la mente de muchas personas exista una lista de todo aquello que les gustaría recibir, convirtiendo el regalo en algo cuantificado. Esto hace que desaparezca la ilusión y la sensación de sorpresa que existe en los regalos que se han decidido pensando en las características personales y afectivas, que es lo que convierte en significativo a un regalo.

Este último punto es el que hace que para tanta gente la época navideña se haya convertido en unas fiestas con espíritu material y comercial como se dice también del 14 de Febrero, en la que se trata de satisfacer la competitividad en los regalos.

Lo que debemos hacer es darle a las navidades nuestro propio significado íntimo, y evitar la decepción y presión que se siente si no se logra alcanzar ciertas expectativas. No hay que olvidar que es posible que algunas de las personas que nos rodean puedan estar pasando por una situación personal complicada y no quieren que se note, así como el incremento de casos de depresión que surgen durante estas fechas.

Por eso, hay que recordar siempre que se deben respetar las emociones de los demás, y es necesario hacer un balance real de los elementos de los que disponemos para tratar con ellas, de manera que estos días puedan realmente ser felices y alegres.

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