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La mitomanía: Mi vida es mentira

La mitomanía: Mi vida es mentira

La Mitomanía es una patología mental que padecen muchas personas, las cuales se caracterizan por hacer de la mentira un hábito y, así, mentir compulsivamente y de manera patológica. Estar personas no sólo recurren a las mentiras para evitar afrontar consecuencias, librarse de problemas o salir de un apuro, sino también respecto a cosas que no tienen la menor importancia, aunque no salgan ganando nada al hacerlo.

Los mitómanos, a diferencia de las demás personas, se sienten cómodos al mentir y no sienten remordimientos ni tienen dilemas morales por ello. El problema surge cuando sus amigos, familiares y personas que tienen alrededor se dan cuenta de su tendencia a mentir continuamente y se vuelven desconfiados. Y es que las mentiras compulsivas son la causa de rupturas sentimentales, familiares, así como de perder el puesto de trabajo. Otra consecuencia suele ser quedar aislado socialmente.

Lo habitual es que la mitomanía comience a manifestarse durante la infancia, que es cuando ven la luz las primeras mentiras del pequeño. Pero las mentiras constantes y compulsivas no comienzan hasta que se llega a la adolescencia. Una de las posibles causas de la mitomanía puede ser el haber sido castigado de manera regular por mentir o por eludir responsabilidades.

Quienes padecen este trastorno suelen ser personas cuya autoestima es baja y que se sienten muy inseguras, de manera que creen que si no mienten acerca de su vida no serán aceptadas por los demás. Eso les llega a basar sus mentiras en la vida de personas por las que sienten admiración, con la idea de que así parecerán ser alguien más interesante. Con esto tratan de lograr ser el centro de atención y obtener el afecto y respeto que necesitan a través del personaje falso que han creado.

La mitomanía también se encuentra presente en las personas con adicciones, ya que casi siempre tienen una gran necesidad de ocultar el problema y de evitar las consecuencias de sus actos. Diferentes estudios han demostrado que el 92% de las personas adictas a las drogas mienten habitualmente sobre su vida y sus hábitos de consumo, algo que también hacen las personas con ludopatía.

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