Primera sesión GRATIS. Resto 35 €. Estudiantes 30 €. 91 013 69 30 / 665 935 794 | mostolespsicologo@gmail.com

La ansiedad cuando se aprende un idioma nuevo

La ansiedad cuando se aprende un idioma nuevo

A día de hoy saber hablar algún idioma es prioritario. Especialmente con las exigencias impuestas por el mercado laboral en la actualidad. Pero aprender una lengua nueva es algo que a partir de ciertas edades se vuelve muy complicado.

De acuerdo con un estudio que fue publicado en la revista Cognition y realizado con 670.000 participantes de diferentes nacionalidades y edades, para poder lograr un conocimiento de una lengua similar al que tendría una persona nativa se tiene que empezar a aprenderla antes de los 10 años de edad.

¿Por qué este “límite”? El motivo es que a pesar de que las habilidades necesarias para aprender otras lenguas y hablarlas de manera fluida se siguen teniendo, al llegar a los 17 o 18 años disminuyen de manera considerable.

Uno de los mayores obstáculos en la edad adulta a la hora de aprender un idioma nuevo es la ansiedad, una reacción que surge involuntariamente y que padecen en un momento u otro la mayoría de las personas que estudian un idioma extranjero.

Ya en 1989 los especialistas MacIntyre y Gardner diferenciaron dos tipos de ansiedad. El primero era la general, y el segundo la comunicativa. Y es en este último en el que se encuentra encuadrada la que se relaciona con el aprendizaje de lenguas extranjeras.

Cómo combatirla de manera eficaz
Algunos de los sentimientos habitualmente relacionados con la ansiedad son la inseguridad, el miedo y la tensión. Y si aparecen mientras se está aprendiendo un idioma nuevo, las consecuencias pueden ser nefastas para el aprendizaje. Para evitarlo, existen tres métodos eficaces recomendados por los psicólogos Foss y Reitzel.

  • Escribir un diario con las experiencias. Según estos especialistas, escribir un diario es una de las maneras más efectivas para combatir la ansiedad asociada al aprendizaje de lenguas extranjeras. En él iremos reflejando todos los sentimientos, sensaciones y experiencias que se viven estudiando el idioma nuevo. En los diarios, según estos psicólogos, la persona es capaz de admitir los sentimientos de inadaptación y esto ayuda a encararlos de manera más realista.
  • Expresar los miedos en la pizarra. Cuando las clases del idioma nuevo son grupales, otro efectivo recurso para enfrentarse a la ansiedad es que los estudiantes apunten en la pizarra, a través de palabras de esa nueva lengua, los miedos que les dificultan el aprendizaje. Para Reitzel y Foss, esta dinámica de grupo ayuda a comprobar que otros compañeros también tienen preocupaciones a la hora de aprender idiomas.
  • Gráficos de ansiedad. El tercero de los métodos de Foss y Reitzel es desarrollar un gráfico en el que se puntúe del 1 al 10 el nivel de ansiedad que se experimenta al aprender la lengua nueva, con el fin de comprobar que a lo largo del proceso de aprendizaje este nivel varía. Esto es porque la ansiedad no es la misma cuando se trata de hablar en el nuevo idioma, de escribir o de controlar el vocabulario y la gramática, así como en cada estudiante la ansiedad y sus niveles difiere de la experimentada por otros compañeros en cada uno de esos aspectos.