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Cuáles son las causas de las fobias

Cuáles son las causas de las fobias

En anteriores ocasiones hemos tratado algunos tipos de fobias y algunos consejos para superarlas. Pero ¿cuál es su origen y su causa? ¿Por qué surgen y por qué nos hacen sentir tanto rechazo o miedo?

En primer lugar hay que tener claro lo que son. Las fobias generalmente son un miedo hacia un ser vivo, una situación o un objeto que sentimos por el impacto negativo a nivel emocional que ha tenido alguna experiencia de tipo traumático. Esto provoca que se sienta una intensa ansiedad o un pánico que no desaparecen hasta que se detiene el estímulo que ha hecho que ha provocado su aparición.

Pero también existen fobias que no se relacionan con el miedo o la ansiedad sino que lo que provocan es rechazo hacia algo concreto, como es el caso de la xenofobia o la homofobia. También se encuentran los casos en que una fobia hacia un ser vivo, como a las serpientes y las arañas, intervienen la sensación de repugnancia, de asco y de miedo.

La cantidad y variedad de fobias es muy amplia, y va desde las que son muy comunes hasta las que son muy poco frecuentes.

En cuanto a su origen y desarrollo, las causas de las fobias son diversas. La más habitual es el haber vivido una experiencia traumática o muy negativa en el pasado. Un ejemplo son las personas que tienen miedo a volar tras haber tenido problemas en un aterrizaje o quienes temen a los perros tras haber sufrido la mordedura de uno. En este último caso también se pueden temer otros factores asociados como lo lugares en los que ha ocurrido, con lo cual la fobia se amplía hacia lugares similares.

Por otra parte, la fobias también pueden “adoptarse” o “aprenderse” de otras personas, sobre todo durante la infancia, y no es extraño que se acepte que hay que temer algo (siempre que sea un miedo que tenga lógica) si se tiene a alguien en el entorno familiar que lo está expresando constantemente. Esto último ocurre, por ejemplo, en las fobias hacia otras creencias y/o culturas, en las que el temor o rechazo es inducido por la sociedad y los conflictos por los que atraviesen.

Las experiencias desagradables que viven otras personas, especialmente si es alguien muy cercano, son otra causa que puede hacer que surja de forma inconsciente una fobia, y entonces el recelo surge a pesar de no haber experimentado nunca dicho peligro.

Todas las fobias tienen diferentes niveles de intensidad. Y mientras algunas personas se encuentran limitadas o bloqueadas cuando se activa su miedo, otras pueden encararlo sin quedarse bloqueadas pero sintiendo un enorme desagrado.

Como se puede ver, no siempre es fácil conocer los motivos o las causas de una fobia, pero sí que tiene gran importancia determinar qué puede provocarla porque de esta manera su tratamiento o terapia serán más sencillos.

Porque, al igual que una fobia se aprende, también se puede “desaprender”.